Reseña: Paterson – Jim Jarmusch 2016

Un chofer de autobús escribe poemas modernistas a lo William Carlos Williams mientras su mujer explora su creatividad onírica dentro de los límites del monocromatismo geométrico, Jim Jarmusch rinde un tributo dual a la ciudad de Paterson donde la colorida monotonía del día a día se encuentra con su doble en escala de grises lo inesperado, lo extraordinario: la poesía de lo normal, de lo común que utiliza “solo palabras”.

hero_paterson-2016

Cíclicamente, como la rutinaria semana en la que transcurre la historia, el núcleo urbano de Paterson, resonante en historias y glorias del pasado, es fotografiado impecablemente por Frederick Elmes ; los poemas de Paterson,  añoradas abstracciones de lo real, son amplificados por el paisaje sonoro Carter Logan. Es Donny, el indio pesimista, quien lo remueve de la maravilla y lo devuelve a lo real, contrapeso mellizo de la onírica Laura.

paterson-text-600

Luego del éxito en escala de grises de su mujer, Paterson olvida cumplir una promesa, cuyo resultado es la trituración del fruto extraordinario de su pasatiempo , y ahora deambula por su ciudad gemela como las voces que surgen de ella. melancólicas y añorando lo perdido. Un misterioso doble, también admirador de William Carlos Williams, poeta capicúa,| de nombre y apellido gemelos, le regala a Paterson, la oportunidad comenzar de un nuevo ciclo.

PATERSON_D09-0060.ARW

Jim Jarmusch + William Carlos Williams = un poema épico de cotidianidad y melancolía.

Advertisements

Atomic Bitchwax / Kayros @ La Batuta Santiago de Chile 9abr17

No odiaba a Maluma, creo que antes del pasado miercoles no había tenido el honor de conocer su arte y, por cuestiones de la vida y Madurovia, recibí un curso intesivo de reguetón y la influencia que ejercen sobre la cultura de masas el cantante colombiano y sus contemporaneos: un legado casi tan abominable como el del comandante Chávez. Purificar al espíritu después de semejante trauma era el principal objetivo en esta tarde de domingo, candela como el sol, camino a vacilar el toque de The Atomic Bitchwax. Ya en la plaza Ñuñoa se oye un grupo de Rock Blues y suena increible, con ese aperitivo sonoro, Roberto me presentó a un personaje que espero me acompañe mas seguido. el schop de Gran Torobayo.

Puntual se monta Kayros en un La Batuta a un cuarto de su capacidad, a medida que avanza el contundente set de los de Concepción (ciudad a unos 500 km al sur de Santiago), la gente empieza a plenar el local, con largos interludios de solos psicodélicos para el trance, voz clara y fuerte, lo que mas me gustó de Kayros fue la transición a las partes mas lentas de sus temas, breakdown de peso purificador. “Aguante Redhouse” fue la frase de cierre del frontman e alusión a la productura que desde hace poco comenzó el emprendimiento de traer a Chile bandas de la escena Stoner.

Después de un par de dias helados para este sabor caribeño nada como el fuzz y el volumen para calentarte los huesos y Atomic Bitchwax no tardó ni 30 segundos en hervir los tuetanos. Maestros técnicos no esconden su virtuosismo ni un segundo, con un sonido aplastante no disumulan su pasión por Pink Floyd, abren y cierran con In The Flesh, It’s all right merecía el primero de varios pogos que no se dieron, pero estaba tan pasmado ante la maestría de Chris Kosnik que no tuve chance de iniciar alguno, un set tan vibrante y contundete de puro stoner rock progresivo que no nos dimos cuenta cuando terminó. Encore de Pigs para continuar su tributo a Pink Floyd, par de temas y chao cheo, ni una Austral más. Gracias al humo y a la tierra llena de riffs por la purificación absoluta.

Kayros Bandcamp

The Atomic Bitchwax

La Batuta Facebook

Red House Facebook

fotos cortesía de @goberto88